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Los beneficios de poner la tecnología al servicio de la gente: Los Mapas.

Los mapas son un ejemplo claro de como poner la tecnología al servicio de la gente puede ser altamente beneficioso para los más necesitados.

Los cartógrafos están llenando las lagunas que existen en los mapas de los barrios pobres de Nairobi, Kenia , Bangladesh, Haití etc. Los mapas actualmente se detienen en algunos de estos lugares en Google Maps y encontramos poco más que áreas marcadas de color gris con un entramado de caminos escasa y claramente insuficiente.

La utilidad de los mapas (Google, OSM ...)
Los mapas, como está demostrando actualmente Médicos Sin Fronteras son un recurso fundamental, sobretodo en el momento de decidir qué tipo de infraestructura construir o en el caso de intentar paliar o resolver una crisis humanitaria.
Ahora los equipos de cartógrafos están trabajando para trazar algunos de los rincones menos detallados del mundo en desarrollo utilizando OpenStreetMap ( OSM ) mediante el envío de voluntarios en todo el mundo, el Equipo Humanitario de OSM tiene como objetivo crear mapas de colaboración que puedan ser utilizados por las agencias y organizaciones de ayuda y desarrollo.

Por ejemplo , si hay que instalar nuevas instalaciones sanitarias en un barrio pobre, se necesitarán datos sobre la ubicación de los aseos existentes, las condiciones de los mismas, quién los tiene etc. Por tanto, mapas precisos permiten valorar ubicaciones posibles y que las instalaciones se puedan construir en los lugares más óptimos y seguros.

Se trata de un plan audaz para situar en un mapa las áreas más pobres del mundo teniendo como objetivo luchar contra las enfermedades y tragedias que habitualmente se ceban con los sectores más débiles. El objetivo es la construcción de mapas básicos y lo más completos posibles para la ayuda a millones de personas, localizar todo, por ejemplo lagunas en infraestructuras para poder situar fácil y rápidamente las fuentes de contaminación y enfermedades. A los voluntarios se les permitirá mantener los teléfonos después de que el proyecto haya terminado. MSF espera que esta pueda ser la semilla de la creación de un ejército de cartógrafos que permita el contínuo desarrollo de los mapas. Aquellos que no reciben móviles todavía, también serán capaces de contribuir: Secciones impresas de OpenStreetMap estarán disponibles para anotar las ubicaciones de iglesias, hospitales , escuelas etc que posteriormente se podrán digitalizar.

También la herramienta Map Maker de Google permite a los usuarios crear mapas comunitarios de colaboración. Este tipo de software ha tenido mucho éxito en países como Pakistán, que tienen una gran población de expatriados. Lo interesante es que no hay que estar físicamente en el lugar del mapa del que se quiere informar.

El problema es que la mayoría de los residentes de algunos de estos lugares no tienen un ordenador o un smartphone, y mucho menos utilizan los servicios de Google u otro de mapas. La ventaja de OpenStreetMap es que, mientras que Google controla cómo las personas acceden a sus datos, la información de las ubicaciones en OpenStreetMap está abierto a cualquier persona.

Hay proyectos que trazan los límites de distritos electorales de algunas zonas en periodos previos a las elecciones generales y se imprimieron los mapas y los pasaron alrededor de la comunidad para que la gente supiera dónde ir a votar. Fue una información que nunca antes se había hecho accesible a gran parte de la población.

Los mapas pueden servir de ayuda para la vigilancia corporativa.

Datos de #OpenStreetMap pueden ayudar a mantener control sobre el comportamiento empresarial también. En abril, una fábrica textil se derrumbó en Bangladesh, matando a más de 1.000 personas. Para tratar de evitar que esto ocurra en otros lugares en el futuro, los voluntarios asignan la densa maraña de edificios, quieren etiquetar los edificios con los nombres de las empresas para las que hacen la ropa, como H & M, Levi Strauss y Timberland. Esto debería animar a las empresas a supervisar las condiciones donde se establecen y cómo se establecen con mucho más cuidado.

En Haití desde el terremoto de 2010 algunos cartógrafos han utilizado unidades GPS situadas en los manillares de motos con el objetivo de trazar carreteras secundarias, senderos y caminos de las ciudades y pueblos más remotos.

En otras áreas se exploran lagunas en canoa recopilando fotografías georeferenciadas y datos del GPS. El objetivo es construir mapas que posteriormente faciliten a las comunidades locales que pueden depender de la pesca para su subsistencia por ejemplo o constituir una base para ayudar a los desarrolladores que quieran construir en la zona para atraer a los turistas. Comprender qué partes de su laguna se verán afectadas por la evolución es clave para tomar las decisiones correctas sobre lo que se debe permitir realizar.

Se están realizando algunos otros proyectos para cartografiar digitalmente las áreas menos conocidas como pueden ser el proyecto Mapa Global de las Naciones Unidas y el Comité Directivo Internacional de Cartografía Mundial.

El caso del Ébola en África Occidental

Incluso contra el brote de Ébola en África Occidental habría sido más fácil luchar disponiendo de mejores mapas.
Después de que el virus comenzara a propagarse a principios de este año, OpenStreetMap reclutó a cientos de voluntarios para cartografiar tres ciudades en el oeste África en sólo 20 horas. Estos trabajadores de la salud ayudaron a encontrar, aislar y tratar a las personas que podían haber entrado en contacto con el virus. Tener este tipo de mapas desde un primer momento no habría detenido el brote, pero podría haber impedido la escalada tal y como se ha producido.

Otras enfermedades serían extremadamente fáciles de controlar con unos mapas adecuados. Por ejemplo la cloración podría ser un caso claro de aprovechamiento de los mapas: sólo habría que averiguar donde está la gente, localizar su agua con coléra para a continuación enviar a una persona con una jeringa llena de cloro y pedir a todos que llenaran sus garrafas cubos y cantimploras con el agua clorada.
Se pueden cubrir grandes sectores de las ciudades. Millones de personas en todo el mundo viven en zonas urbanas sin contar con mapas detallados de cada zona presentando enormes riesgos para la salud pública.

El proyecto OpenStreetMap, detalles de qué es, de dónde viene y a dónde va

En 2004, un estudiante ingés, Steve Coast, registró el dominio openstreetmap.org. Los mapas de Gran Bretaña pertenecían a la Agencia Nacional de Geografía y costaban dinero. Pensó ¿Por qué no salir a la calle a hacer mapas, colgarlos en internet y sustituir los de pago por otros abiertos, editables y gratuitos ?

El resultado es historia y mañana cumple diez años: desde entonces más de 1.700.000 usuarios mapean el mundo, sobre imágenes de satélite o con el GPS de sus móviles, y lo ceden al dominio público. A diferencia de Google Maps, Nokia o Teleatlas, el fabricante de TomTom, todo el contenido de OpenStreetMap (OSM) se distribuye bajo Licencia Abierta de Bases de Datos: cualquiera puede contribuir, modificarlo, copiarlo, adaptarlo y redistribuirlo. Es un mapa que nos pertenece a todos.

En Google Maps (#GoogleMaps) se pueden poner cosas sobre los mapas pero no modificar el mapa en sí. Si quieres hacer un mapa distinto que no sea poner las carreteras y puntos de interés o comercios que Google tenía ya indicados, no era posible. Imaginemos un proyecto de investigación: con OSM se pueden contar edificios, árboles o lo que se quiera.
¿ Y si los ciudadanos o los médicos quieren que aparezcan las fuentes de un pueblo o ciudad sobre el mapa porque consideresn que pueden ser relevantes ? En noviembre del año pasado, miles de voluntarios mapearon Filipinas con detalle, el país tal y como estaba antes del tifón. Con la zona devastada, la Cruz Roja utilizó sobre el terreno mapas de OSM y actuó sabiendo que si donde antes estaba un edificio y ya no había nada, era probable que hubiera cuerpos debajo.

Además OSM es gratis, así que cada vez son más las agencias públicas y empresas privadas (sobre todo tras el cambio en las condiciones de Google Maps, por cuyo uso hay que pagar) que lo utilizan. Incluso Telenav, la empresa en la que el fundador de OSM, Steve Coast, trabaja ahora, ha creado la primera aplicación de navegación GPS con OSM: ellos incorporan las indicaciones (rotondas, señales de stop y otros datos que no estaban del todo solucionados) y ponen el ‘software’, y OSM aporta el mapa.

Actualmente OpenStreetMap es un proyecto público, sin ánimo de lucro, creado a base de colaboración masiva y que, como Wikipedia, incluso gana en precisión a los mapas privados. Todos conviven en el mercado de la localización, en el que varias empresas (Google, Nokia y Teleatlas son las principales) compiten por tener el mapa definitivo: el que uses para buscar dónde estás y al que terceras empresas paguen por utilizar.

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